OCTUBRE: Mes dedicado a la Misión

Recordamos el día del descubrimiento de América



1/9/10

Padre y Maestro de la Juventud

En este mes dedicado a la juventud y donde celebramos el día del maestro, queremos reflexionar iluminados por la figura de nuestro Padre Don Bosco, a quién el Papa Juan Pablo II lo ha proclamado oficialmente: “Padre y Maestro de los Jóvenes”.

Sabemos cuánto se preocupó Juan Bosco por la salvación de la vida de tantos jóvenes de su época, saliendo hacia las calles de Turín, yendo a los lugares donde ellos se encontraban, visitando las cárceles, las minerías, las obras de albañilería, y tantos otros sitios de permanencia juvenil; cómo se preocupo por sacarlos de esos lugares de condiciones inadecuadas, para darles la oportunidad de vivir mejor, brindándoles espacios de formación escolar, laboral, moral y espiritual. Fue para los jóvenes un Maestro para la Vida.
En memoria del centenario de San Juan Bosco, Juan Pablo II escribió: “es posible afirmar con convicción y seguridad que la divina Providencia les invita a todos, miembros de la gran Familia Salesiana, así como también a los padres de familia y educadores, a reconocer más y más la ineludible necesidad de formar a los jóvenes a asumir con nuevo entusiasmo sus obligaciones y a cumplirlas con la entrega iluminada y generosa del Santo”.

Es posible vislumbrar en la historia de nuestro Patrono, que su ser maestro estuvo presente durante toda su vida. Desde muy pequeño, a sus amigos, les enseñaba el catecismo, les mostraba lo valioso de la vida y las maravillas de Dios; de adolescente y en sus tiempos de formación en el Seminario, ayudaba a sus compañeros en el estudio; y de Sacerdote instruía a los jóvenes tanto en los nuevos oficios como en religión, ambas cosas que fue aprendiendo durante toda su vida. Por lo tanto podemos afirmar que Don Bosco vivía la vocación del educador como el mismo lo decía con su frase: "la educación es cosa de corazón”.

Hoy estamos invitados, como generación adulta, a preponderar una educación de la juventud que esté al servicio de quien más lo necesita. Estamos llamados por Don Bosco, a reafirmar nuestra búsqueda de aquellas herramientas necesarias que debemos traspasar a nuestros hijos, en virtud de un compromiso que lleve a las nuevas generaciones a ser portadoras de la luz del Evangelio y comunicadoras de esperanza.

11/8/10

Don Bosco: su Pedagogía

Aunque Don Bosco ha publicado mucho, en ningún escrito suyo nos ha dado de manera explícita, la exposición sistemática de su reflexión pedagógica o las líneas fundamentales de su obra educativa. Pero a pesar de ello, en todas sus redacciones encontramos siempre alguna alusión a la educación juvenil.

Leyendo su corazón...

Don Bosco quiere presentar a los jóvenes un método de vida cristiano, que sea, al mismo tiempo, alegre y gozoso. Excepcional documento de pedagogía experimentada referente al Oratorio Festivo, son las “Memorias del Oratorio de San Francisco de Sales”, en la que a través de sus relatos dedicados a los salesianos, nos muestra una espiritualidad de la educación.

El interés más directo por los jóvenes en graves dificultades, de hecho o potencialmente en peligro, es transferido por Don Bosco a la totalidad de sus instituciones educativas. Su fin esencial es prevenir las caídas y recaídas, preocupado por el orden público: “No tengo otro objetivo que mejorar la suerte de estos pobres jóvenes, tengo fundadas esperanzas de disminuir el numero de todos aquellos que acaban en las cárceles”.

Bases de su Sistema Educativo...

Don Bosco ha utilizado como base de su proyecto educativo la amorevolezza, que indica un conjunto de pequeñas virtudes de relación entre las personas que se ponen de manifiesto en palabras, gestos, ayudas y disponibilidad cordial. En el lenguaje religioso esta palabra indica el misericordioso y acogedor amor humano-divino de Cristo.

Las pequeñas virtudes que se incluyen en el termino “amorevolezza” son la religión, la razón y la caridad, conformando la base del sistema preventivo de Don Bosco, quien buscaba despertar todas las potencialidades personales de voluntad, inteligencia, esfuerzo y actividad.

Cfd. Braido, Prieto. Prevenir, no reprimir. El sistema educativo de Don Bosco. 1999. CCS. Perú.